lunes, 15 de octubre de 2012

ANOTACIONES PARA FEBRERO 2010


ANOTACIONES PARA EL 10 DE FEBRERO DE 2010

107. Hay quien compra una mascota, un perro por ejemplo, y lo único que exige es que no orine ni defeque en la casa, no muerda a los familiares, y ladre a los extraños: básico. Por otra parte hay quienes compran un perro para entrenarlo en obediencia, rastreo, agilidad, defensa, etc.: para desarrollarlo de acuerdo a su potencial. La discrepancia de resultados entre estos dos enfoques es increíble: aunque dos animales sean de la misma raza, o aun de la misma camada, al final de sus respectivos programa de disciplina y adiestramiento – o falta de - aparentarán ser de diferentes especies.

De igual manera, los hijos de padres displicentes no pueden compararse a los de padres exigentes; tampoco los ciudadanos de culturas indolentes se comparan con aquellos provinentes de culturas de excelencia personal: en todo caso los resultados de altas expectativas y de un programa de adiestramiento consistente dará siempre resultados asombrosos comparados al ambiente estéril de la ignorancia y de apatía. El ejemplo se aplica de forma idéntica a uno mismo.  Si uno no se exige, jamás logrará superarse. SEMPER ERUDITIO – siempre aprendiendo y enseñando - , MENTE KAIZEN, y CUMPLIR O MORIR son la única respuesta a ubicua fuerza gravitatoria de la mediocridad prevaleciente en nuestras sociedades y familias.


ANOTACIONES PARA EL 14 DE FEBRERO DE 2010

108. Título de la anotación: ¿Cómo mantener la coherencia?
Asigno este titulo a esta anotación porque es parte de un experimento en vivo. Dejo pasar tiempo para escribirla a que me haga pleno efecto un medicamento para el resfriado que por lo general me deja en un estado totalmente inconsciente, es decir, seriamente aturdido.  Ahora que estoy sintiendo de pleno los efectos del medicamento voy a tratar de mantener una coherencia en mi intento de captar la esencial inconsciencia que observo en el pueblo, inconsciencia que resulta ser un circulo vicioso para sí mismo. 

Es un ejercicio de “conciencia inconsciente” a la vez de “inconsciente consciencia”, es decir, el tratar de aprovechar los efectos estupefacientes de un medicamento para el resfriado para comprender mejor al “pueblo” y ver la realidad desde su perspectiva: mentalmente entumecido. (A veces hay serias dificultades para la mariposa entender, o incumbirle, las necedades de la oruga.) 

Interesante los efectos del medicamento. Debería estar dormido ya, pero aún mareado, proseguiré con mi experimento psicológico. Para que no piensen que estoy consumiendo una droga ilícita les diré cuál es el medicamento ingerido: se llama “Cold Aid” y es una combinación de paracetamol, clorfenamina, y fenitrina. Los efectos secundarios que estoy experimentando son consistentes con los enunciados en el paquete, particularmente, “mareo,” “palpitaciones y sequedad en la boca.” El mareo debe conllevar un estado de desorientación cognitiva. No se si la intensidad de los efectos es común o exclusiva de mi metabolismo pero lo cierto es que lucho para buscar palabras, mantener estructuras gramaticales coherentes, hacer sentido. Tal vez la mayoría ni noten la diferencia con su estado “normal” de consciencia. Proseguimos.   

A veces no me queda más remedio que mirar a mi alredor y apreciar hasta qué punto los demás tienen que cuestionar mi sanidad mental. Claro, esto no es lo mismo que cuestionármela yo mismo, pero viene a ser un intento de comprender la perspectiva circundante y su resistencia al cambio y a la conducta racional y coherente. Consideremos el acto de fumar, es decir, de inhalar el humo correspondiente a una sustancia adictiva que causa, además de la adicción, todo tipo de enfermedades y dolencias físicas. “¿Por qué se fuma?,” es la pregunta. No tiene sentido que por el beneficio de un mero (y cuestionable) placer se participe en una conducta tan notoriamente autodestructiva.

Explicación parcial: La norma social obstruye la visión colectiva de la irresponsabilidad personal. Si todos en la sociedad fuman a pesar de saber los males asociados con fumar se crea una normativa de inconsciencia que convierte al fumar en lo “normal;” no solamente será normal fumar, sino que además de ‘aceptable’ pasa a ser anhelado, deseable. De esta forma los individuos para encajar, para ser ‘aceptados’ socialmente, deben acatar la norma y fumar, es decir, involucrarse en una actividad netamente autodestructiva para pasar por “normales.” La inteligencia colectiva de la conducta del grupo se reduce a la del mínimo denominador común, o sea, a la del imbécil más estúpido presente. “Dios los cría y ellos se juntan,” o “Dime con quien andas y te diré quien eres.”

OK, se entiende entones por que tantos fuman. ¿Y si alguien decide dejar de fumar, desafiando así el complejo del rebaño? Si un sólo individuo deja de fumar seria “normal” que, basados es los estándares comunitarios, éste individuo quedara señalado como “anormal”  - violador de la “norma.” Sería acusado de sedicioso, enajenado y excluido de su cohorte, y posiblemente perseguido por las fuerzas inquisidoras de la muchedumbre. Esto en ingles se llama “peer pressure” o “presión social.” Todo adolescente reconoce el proceso.

El problema se agrava cuando la causa de la abstinencia del insurrecto no es simplemente ‘preferencia,’ sino el resultado de un reconocimiento racional del riesgo inminente a su salud: “no fumo porque es malo para la salud y solamente un retrasado mental haría algo que supiera dañino para su propio cuerpo.” Ahora con su conducta lógica amenaza a desembarazar la estupidez del colectivo, del rebaño. Posiblemente existan miembros que, ya no absueltos por la seguridad de la norma acatada, se motiven para analizarse, cuestionarse, e incluso, por último, dejar de fumar ellos mismo.

Nota mental: Habría muchas fuerzas sociales y económicas que impulsarían a las masas hacia la condena del renegado. Basta analizar a quien ‘perjudicaría’ este desdichado impertinente con su conducta tan escandalosa y osada. ¿Cuáles serían los intereses creados que sufrirían si esta conducta comenzara a fomentar un cambio en las normas sociales, una concientización de las masas? Hoy seria tabaco, mañana, ¿quién sabe?, tal vez alcohol, las tele novelas, los juegos electrónicos, MacDonald’s, o Coca-Cola. Después, la religión, el consumismo desmedido, y los productos de belleza, etc., etc. ¡Que desmadre sería! ¿Se imaginan? ¡Miles de millones de personas por primera vez razonando, pensando, comportándose de forma coherente, consistente con su sano juicio! Seria una revolución “demente” y “de mente.” ¡Una revolución de mentes dementes inclusive! ¡Seria una revolución “Kaizen”!

Perduremos con nuestro análisis de los intereses afectados por la amenaza conductual de nuestro insurgente anti-cigarro.  Comencemos con la industria tabacalera. No precisamos aquí ponernos a investigar cuáles son los beneficios económicos anuales de la venta de tales productos, eso se lo dejo a cualquiera que tenga la curiosidad: está en los miles de millones de dólares, lo sé por que lo he investigado en el pasado. ¿Quién más? La industria del tratamiento de los escuálidos de mente y enclenques de voluntad que se dejan dominar por una sustancia química que les controla el cerebro a cambio de matarles el cuerpo y reducirles el presupuesto. Hay quienes ganan vendiendo el producto, y después quienes ganan tratando a los que lo consumieron. También es una industria en los miles de millones de dólares anuales.

En realidad, diría yo, no se precisan de chicles de nicotina, ni de hipnoterapia, ni de parches para el tratamiento de la adicción a la nicotina, sino de una soberana paliza cada vez que enciendan un cigarrillo. Un cuerpo de policía militante, estilo BOPE del Brasil, que simplemente circule libremente por la población con órdenes de apalear al primer retado mental que se le ve encendiendo un cigarrillo. El medicamento habla por mí. Yo en lo personal nunca haría tal declaración, la pensaría, lo admito, pero nunca me comprometería a escribirla. Violentar a personas en el acto de fumar seria una violación de sus derechos constitucionales a ser estúpidos, derechos que parecen ser garantizados en cualquier estado “libre.” Las personas tienen el derecho a su estupidez. Entiendo.

No. La comprensión desvanece de súbito con el antihistamínico. Ahora estoy realmente confundido. El tabaco es malo para la salud individual y para la sociedad, pero tenemos derecho a comprarlo, transportarlo, consumirlo, etc. ¿Y la marihuana? ¿Es más o menos nocivo que el tabaco? ¿Más o menos adictiva?  ¿Acaso no mandamos policías a privar de la libertad – o de la vida – a cualquiera que venda, transporte, almacene, o consuma sustancias nocivas como la marihuana u otras de las denominadas “drogas ilícitas”? Aquí la regla operante es que el individuo no tiene derechos a conductas que le son dañinas, pero esa regla no parece aplicarse al tabaco. No hablemos del alcohol.

Entonces, ¿realmente tenemos derecho a ser estúpidos o esos derechos están limitados a convenios comunales, carentes de sentido salvo la presión de la “normalidad”? Problemático. Menos mal que estoy en mi estado de “inconsciencia consciente” y de “consciente inconsciencia,” sino quien sabe el mal que me haría pensar en tales cosas. ¡Tal vez hasta me “iluminaria”! No mejor, creo que se debería pasar una ley prohibiendo la venta de Cold Aid puesto que evidentemente su consumo conlleva a pensamientos subversivos al orden y a la normalidad pública.

¡La verdad es que este producto Cold Aid es fuerte, casi no puedo ni pensar! ¿Será así como operan las masas? Aparte de las industrias que se aprovechan de la venta del tabaco – que incluye a todas las asociadas con su producción, transporte, empaquetamiento, creación de comerciales, venta de espacio televisivo, empleo de actores y actrices, etc., etc., – y la del tratamiento adictivo, también esta la industria dedicada al tratamiento médico de las enfermedades asociadas con su consumo: no hay órgano del cuerpo que no sufra con el consumo del tabaco.

                ¿Qué más? Sí, claro está, hay muchos y poderosos intereses económicos asociados con el consumo del tabaco; pero ¿hay algo más? Pues sí, claro que sí: hay intereses sociales y psicológicos. Cuantas más personas dejen de fumar, más conscientes tienen que sentirse los que fuman de la perversión inherente en su debilidad. Sí, lo dije, “perversión.”  Mi pensamiento, nublado que está, sigue el siguiente raciocinio: La marihuana, la cocaína, la metanfetamina, etc. son ilegales porque su consumo es demostrado ser dañino para la salud mental y física del individuo. Puesto que lo “ilegal” con frecuencia se basa en lo “inmoral”, podemos deducir la gran moral operante en cuanto a la ilegalidad de los narcóticos: “es malo consumir sustancias nocivas y toxicas ya que este consumo acarea una degradación de la moral pública y por eso debemos penalizar legalmente su consumo.” Me parece excelente. Dicho de otra forma: “la falta de consciencia y control personal en el consumo de sustancias autodestructivas o auto-nocivas es propia de un ser egoísta, egocentrista, e inmoral.” Excelente regla moral. Lúcida, clara, fácil de reconocer.

Pero, ¿por qué no se aplica ni al tabaco ni al alcohol? Tanto el tabaco como el alcohol gozan de normalización social: tantos lo hacen que resulta ser peligroso declararlos estúpidos, mucho menos entes pecaminosos. Aquí tenemos otra regla: “en cuanto al consumo de sustancias nocivas, mientras que sea cuestión de una minoría será vista como actividad perversa y estúpida.” No obstante, en cuanto consista en un hábito y práctica de la mayoría se santifica por el manto de la “normalidad” y deja de ser fruto de la insensatez y logro de la maldad. Aquí la regla viene a ser que lo “malo”, lo “indeseable,” lo “vil” es una calidad sujeta a la evaluación estadística, al convenio, no al raciocinio.

Así pues, la normalidad, la frecuencia del consumo del tabaco o del alcohol – nos da cobijo. En cuanto a la regulación de la conducta inmoral hay seguridad en números. Pero en el momento que exista una minoría que explica y justifica su conducta “anormal” en cuanto a la moralidad de su posición, la resultante vileza – de la conducta irracional viene a recalcarse. No tengo ni idea de lo que acabo de escribir, pero bueno, por el bien y la integridad del experimento lo dejo para que otros lo descifren.

Veamos otro ejemplo. Nadie se siente obeso en un grupo o una comunidad hasta que aparece un flaco. Basta un solo flaco para mostrar la “vileza” estética del exceso adiposo. Y si la gordura es el resultado de la gula, de malos hábitos, de consentimientos, de flaquezas de carácter, etc., la presencia de un sólo flaco constituye y conlleva toda una condena a aquellos que antes aceptaban como “normal” su sobrepeso.  Con un solo flaco, la gordura amenaza a convertirse no solamente en una flaqueza mental, sino en una falta moral – la gula. Podríamos concebir penas criminales a los que superan su peso ideal, y sentencias compuestas de dietas estrictas junto con trabajos forzados hasta que logren recuperar una figura aceptable. Absurdo desde un punto de vista, pero si vamos a buscar unas reglas generales basadas en la penalización del narcotráfico, bien podríamos partir desde el principio de que “lo que es malo para uno es malo para muchos.”

Las implicaciones sociales y mentales pueden ser devastadores tanto para los fumadores y los alcohólicos, como para los gordos. Los excesos de consumo de calorías  deben ser vistas como una vileza de carácter. Nos resulta obvia y chocante: no hay peor ejemplo que un padre o una madre pueden dar a sus hijos que fumar, tomar, o engordar puesto que con estos ejemplos están justificando toda vileza y bajeza moral. Y esa es la triste verdad del asunto. Fumar, beber, o engordar como papá es justificar toda conducta inmoral, irracional, y autodestructiva en sus hijos. Si no lo vemos así es por nuestra falta de coherencia no porque deje de ser cierto.

                Creo que el experimento fracasó. No conseguí ver las cosas como el pueblo, solo escribir unos párrafos de más sin conclusiones concretas.  Admito que no es siempre fácil para mí a veces aceptar las conductas de las masas, y viene a ser una interesante prueba de paciencia y de entendimiento de la naturaleza humana: en el dominio del ser humano los burros aventajan a los lobos 10,000 a 1. De hecho, entre burros y ovejas – tercos, necios y arrogantes por un lado, sumisos, apáticos y conformistas por otro – somos nuestros peores enemigos. El pueblo, las masas, que se componen casi exclusivamente de estos arquetipos, incitan a los aprovechados de las clases adineradas a abusar de ellas, a oprimirlas. No implico una justificación, pero si vamos a entrar en cuestiones de puntos de vista, hay que ser honestos y meticulosos. Requiere muchas menos energías explotar a las masas que educarlas, sobre todo cuando en el mismo intento de educarlas uno batalla contra ellas mismas. Es una guerra sin cuartel en la que estás batallando contra el enemigo para salvarlo de sí mismo, y las más de las veces ni te aprecian ni te reconocen por ello; todo lo contrario, incitas su enojo y soberbia.

Dicho esto, cabe preguntarse, ¿no es soberbia por mi parte esforzarme en liberar al que se encierra por voluntad propia? En sí, la pregunta amenaza a socavar la misión de plano y de lleno: si el suicida quiere saltar, ¿para qué molestarlo con retórica?  ¿Por qué no reconocer su derecho a la estupidez y dejarlo morir en paz? ¿Por qué no, mejor, ayudarlo a que considere otros medios más seguros (eficaces) y menos asquerosos para que el que le toque limpiar la suciedad resultante? ¿Por qué no convertirlo en un espectáculo y cobrar entrada? La respuesta ya surge de la pregunta: salvo en casos excepcionales de enfermedad u opresión física (Ej.: tortura inminente), el suicido no es más que un escape completamente egoísta y egocéntrico ante las adversidades del mundo. ¡Estás muerto, ya no sufres y al diablo los que quedan afectados por tu muerte! ¿Y fumar, no es una forma de suicidio? ¿Y emborracharse? ¿Y drogarse? ¿Y la obesidad?

Creo que ya será hora de que me deje de filosofar y me ponga a dormir. Me he quedado dormido media docena de veces tratando de llevar un argumento coherente en esta anotación. No lo he conseguido. Tal vez mi experimente no fuese del todo un fracaso. Buenas noches y feliz día de San Valentín.


ANOTACIONES PARA EL 15 DE FEBRERO DE 2010

109. 4:57 AM. Debería estar durmiendo. Sueños profundos, simbólicos; sin lugar a dudas actividad neuronal inducida por las pastillas y por los temas de estos días. Me desperté riéndome del Diablo. Era gracioso. En mi sueño andaba por una calle de Tijuana donde Satanás y unos cuantos otros demonios operaban una funeraria donde ofrecían grandes descuentos, incluyendo flores, misas y oraciones especiales, etc.

Solamente yo me di cuenta de qué eran y de quiénes eran; para las demás personas los demonios eran representantes piadosos de la santa institución eclesiástica. Yo andaba de paso por la calle y no pude evitar darme cuenta de la ironía del asunto: las personas consagrando las almas de sus difuntos directamente al Demonio que se ofrecía piadoso para enterrarlos. No pude resistir la tentación de entrar al establecimiento y burlarme de Él. No merecía la pena burlarme de los pobres ignorantes: de todos modos la ignorancia ya es un infierno en vida, ni se darían cuenta de la diferencia en la muerte.  ¡Hasta eso me hacia gracia! ¡Todas esas almas en el infierno pensando que estaban en el cielo! Jajajaja. Algún día lo visitaré en mis sueños.

                Me senté en un sofá dentro de la funeraria, impulsado ya por unas ganas medio perversas de atormentar a Lucífero en persona con mis sarcasmos e indirectas. También vendían flores. Delante de mi Lucífero mismo, junto con todo un equipo de demonios del infierno – todos disfrazados de seres humanos – estaban despachando flores a la clientela, mientras atrás vendían ataúdes y plazos “permanentes de gran profundidad y duración.” Empecé a reírme a carcajadas del Señor de las Tinieblas. Le comenté que su gran ingenio era inspirador. “No creí que su negocio iba tan mal que tuviera que tomar tales medidas de desesperación. ¡En verdad que la economía nos ha pegado a todos! ¡Jajajaja! ¡Usted debería dar seminarios empresariales! ¡Jajajaja!”

Las lágrimas se me escurrían por la cara y casi me caía al suelo de la risa. No sabia que era más gracioso: ver a Lucífero mismo atendiendo el mostrador, o a la gente convencida de la santidad de su persona y confiando las almas de sus seres queridos al mismo Diablo. Lo cierto es que yo no paraba de lanzarle indirectas al “dueño” – que si el crematorio “tenía piloto automático,” que si “los ataúdes tenían calefacción central,” que si “garantizaban un clima cálido,” etc., etc. –  mientras que la risa me lo permitía yo no paraba.

Ni él ni ninguno de los suyos me reconocieron: yo también tenia poderes puesto que era como una especie de ángel y era por eso precisamente que lo lograba ver por lo que era, no por lo que aparentaba. Lo más gracioso era ver cómo los demonios no se daban cuenta de que yo los reconocía; ellos no acababan de entender mis burlas y mostraban caras cada vez más estúpidas ante mis carcajadas histéricas. De vez en cuando alguno trataba de usar sus poderes contra mí puesto que yo les espantaba la clientela, pero no les funcionaban, lo cual les hacia que intercambiaran entre sí expresiones de tremenda perplejidad y asombro. Y hasta eso me hizo gracia: yo cada vez me reía más y más, ahora del mero hecho de que no se les ocurría para nada pensar en por qué era que sus poderes no funcionaban conmigo.

Al final, conseguí que Lucífero perdiera la paciencia y se hartara conmigo. Arriesgando delatarse, me echó una mirada encendida en la que sus ojos brillaban amarillentos e iluminados por las llamas del infierno – o del crematorio, no estaba seguro, pero hasta también eso me hizo gracia. En respuesta, decidí igualmente revelarme, aun solamente para ver la expresión de su cara: también mis ojos se encendieron de similar manera pero irradiando una luz interior cuyo color no acabé de descubrir. ¡Por poco se le cayeron los cuernos del asombro! Fue entonces cuando, casi orinándome de la risa, me desperté: ¡ni el Demonio me aguanta!

110. El sábado vimos la película de “El libro de Eli” traducida incompetentemente como “El libro de los secretos.” Excelente filme. No puedo evitar sentirme identificado con el protagonista cuya misión consiste en entregar la única versión en existencia de la Biblia, es decir, de la “palabra de Dios.” Para él su misión es sagrada; es lo que le impulsa, le guía, le inspira, le motiva, le consuela, le sirve y le basta. Sustituyendo su fe en Dios por la experiencia propia de mi Gran Entendimiento, encuentro similitudes imposibles de denegar. Hay casi una relación matemática: mi Realidad Suprema está en mí, en mi identidad establecida con el Tao, con el Vacío, con la Nada y con el Todo, mientras que para él su Realidad Suprema es su Dios que está por encima de él y en su alrededor. Yo no preciso de escudo; Dios es su escudo. El propósito de su vida es de llevar un mensaje de su Dios para que los hombres encuentren el sentido de la vida que él mismo experimenta; el mío de comunicar una enseñanza, un conocimiento, una sabiduría para que los seres humanos sientan la serenidad de espíritu con la que yo vivo. Él es afro-americano, guerrero, de otro tiempo que los demás no comprenden; así es. Todo lo que hace, cada momento en que respira, está en dedicación a su misión. “Semper eruditio” es la mía, no hay excepciones, no hay descanso, no hay consentimientos: “Cumplir o morir.”

Empatizo con su preocupación de que otros no se valgan del objeto de su misión para la manipulación ajena. Por eso Eli no quiere entregar la Biblia a Carnegie.

Pero también hay una diferencia. Yo sí vivo de acuerdo a mis enseñanzas (el que sabe y no hace no sabe), enseñanzas que se resumen así: “da más de lo que tomas, y más de lo que recibes.” No estoy de acuerdo en “tratar a la gente como me trataría a mi mismo;” en mi caso no creo que lo apreciaran mucho.

En sus últimas palabras Eli muestra la tranquilidad de cumplir con su misión de vida:
“Thank you for allowing me finally to rest. I’m so very tired. The time of my departure is at hand and now I surrender my soul into your care, at peace in knowing that I have carried out your will. That I have done right with my time on this earth.”

Traducido:
“Gracias por permitirme que finalmente descanse. Estoy tan cansado. El tiempo de mi partida está a mano y ahora rindo mi alma a tu cuidado, en paz sabiendo que he cumplido con tu voluntad. Que hice bien con mi tiempo en esta tierra.”

Es la paz del hombre que vive, y muere cumplido con su propio Gran Entendimiento. Yo diría algo así:
“Al fin me toca descansar. Ya me permito sentir mi agotamiento. El tiempo de mi disolución está a mano y concedo mi Consciencia, en paz, sabiendo que viví de acuerdo a mi Misión y de acuerdo a mi Gran Entendimiento; sabiendo que aproveché bien el tiempo de consciencia que me tocaba.”

Cuando haya enseñando el programa final de MAMBA-Ryu, cuando haya redactados mis libros, publicado mis videos y grabaciones, promovido mis primeros instructores, etc., también me sentiré cumplido con mi Misión, libre de mi compromiso. Habiendo cumplido yo también podré descansar. Cumplir o morir; morir o cumplir. ¿Morir después de cumplir o emprender más misiones? Quién sabe estas cosas.

Evidentemente es un filme que merece ser estudiado y discutido.


111.  Creo que de vez en cuando merece la pena desempolvar este ensayito. Que aprovechen:

Del Escritorio del Fundador: No todo se puede enseñar
Por Shodai J. A. Overton-Guerra

Una de las alegorías más respetadas y veneradas tanto por parte de las tradiciones budistas como por las artes marciales orientales es la historia del primer patriarca del Zen, Bodhidharma, conocido también como Da Mo, y de su alumno Shen Guang, conocido como Huike.  Según la leyenda, Da Mo pasó nueve años meditando en una cueva a los pies de una montaña cerca del legendario templo de Shaolin. Durante todo ese tiempo el leal y dedicado Huike perseveró a la entrada de la misma cueva vigilando y protegiendo al maestro.

                Periódicamente, y con tremendo respeto, Huike le pedía a Da Mo que le aceptara como alumno, pero el maestro, concentrado en su meditación, nunca le respondía. Pasaron así nueve años, Da Mo meditando en su cueva, y Huike guardándole y periódicamente pidiendo que le enseñara. Al final de nueve años los monjes del templo de Shaolin decidieron que deberían hacer algo por Da Mo, y le prepararon una habitación especial en el templo. Da Mo, sin decir palabra alguna, se trasladó a su nuevo aposento e inmediatamente se puso a meditar; Huike por su parte continuó fielmente vigilando y protegiendo al maestro, ahora a la entrada de su nuevo aposento. Así pasaron otros cuatro años, Da Mo meditando, Huike vigilando y periódicamente pidiendo enseñanza y Da Mo sin responderle.

Era el invierno del cuarto año y a estas alturas Huike había seguido a Da Mo durante trece años buscando sus enseñanzas, pero sin recibir ni respuesta a sus peticiones. Un buen día Huike, frío, y cansado de esperar y de no recibir respuesta, arrojó una bola de nieve y hielo hacia la habitación del maestro. La bola se estrelló dentro de la habitación y el ruido sobresaltó a Da Mo de su meditación; así fue que por fin tomó cuenta de la presencia de Huike. Aprovechando la situación e impulsado por una gran frustración, Huike le exigió que le dijera cuando iba a aceptarle como alumno; Da Mo le respondió: “Cuando la nieve caiga roja del cielo.”

Al oír esto, algo se movió muy adentro de Huike y desenfundando la espada que llevaba en la cintura se amputó el brazo izquierdo y lo comenzó a girar por encima de la cabeza. La sangre del brazo se congeló con el frío del aire y las gotas heladas cayeron como nieve roja. La constancia, perseverancia, respeto y sacrificio de Huike dieron su fruto: viendo esto Da Mo no solamente concordó enseñar a Huike, sino que eventualmente éste se convertiría en su sucesor –  el segundo patriarca del Zen. En honor al ejemplo de Huike sectas budistas saludan con una sola mano.

La alegoría ofrece grandes moralejas para el estudiante de artes marciales y para el aprendiz de MAMBA-RYU en particular. Mientras que nadie considera deseable que “la nieve caiga roja del cielo,” sí se busca una clara indicación de que el estudiante valore las enseñanzas y esté comprometido al sacrificio personal necesario para efectuar el cambio de identidad que refleje la aceptación profunda – y no la conveniencia superficial – de las mismas. No nos interesan ni los ‘turistas,’ ni aquellos que se deludan en pensar que ese cambio de identidad que exige nuestro programa puede llegar sin costo a sus estilos de vida, horarios, prioridades, perspectivas, etc. Tampoco nos interesan aquellos que se creen capaces, en su gran y profunda ‘sabiduría’ (léase ‘soberbia’), de seleccionar por conveniencia y cuenta propia cuales son los pasos a seguir en el camino de su autorrealización – de ser así ya serían maestros-fundadores y no meros aprendices.

Todo programa serio de artes marciales, es decir, que no sea un sainete comercial, tiene un proceso riguroso de selección de sus miembros. Los monjes Shaolin hacían esperar a los niños aspirantes fuera del templo durante días y días, bajo la lluvia, el calor, el frío, pasando hambre y sed, y sufriendo a diario los gritos de repudio de los monjes que acudían a la ventana del portal del templo: “¡Váyanse!”  Día tras día los monjes tomaban cuenta de las actitudes de los aspirantes. Por fin un día las puertas del templo se abrían y los más perseverantes eran seleccionados – los demás, los que rehusaron del sacrificio de la espera y buscaron sombra bajo el sol, cobijo bajo la lluvia, comida cuando hambrientos, etc., eran rechazados para siempre. Una vez dentro, los aspirantes seguían siendo probados. El mensaje, tan válido para los monjes de ahora como para los Mamba de hoy y del futuro, es que “aunque no todo se puede enseñar, no por eso hay que dejar de exigir.”

Les saluda desde el escritorio del fundador,

Shodai Overton-Guerra


ANOTACIONES PARA EL 17 DE FEBRERO DE 2010

112. Parte de un anterior escrito titulado La disciplina de la disciplina:

La disciplina de la disciplina:

Hace algunos años me escribió un ex-entrenador de los Navy Seals e instructor de combate personal de una fuerza policial del estado de Florida. Tras investigar sobre nuestro programa me preguntó que qué medidas tomaba para asegurarme de que las enseñazas de Black Mamba no cayeran en manos de maleantes criminales o individuos emocionalmente desequilibrados; que si yo tenía alguna manera a priori de seleccionar la calidad del alumno en prevención de lo anterior. El instructor temía que elementos indeseables infiltrasen nuestros rangos con el solo motivo de aplicar el conocimiento con fines nefastos o por lo menos irresponsables. Le respondí simplemente que tales individuos, que siempre muestran un perfil antisocial (lo que antaño se denominaba sociopático) nunca aguantarían la disciplina y se eliminarían solos; todo quedó entendido. 

La palabra disciplina tiene una etimología interesante que conviene tener en cuenta dentro de un contexto marcial. De por sí proviene del latín, de la misma palabra y con el mismo significado pero que originalmente se refería a un instrumento construido de cáñamo o soga rústica que servía para azotar a los alumnos, estudiantes, o pupilos que no cumplían con las normas de conducta requeridas. Disciplina también refería al proceso de ‘aprender,’ sobre todo en cuanto a atenerse a una conducta ordenada: recibían una disciplina por su falta de disciplina.

En la actualidad se define la palabra disciplina como (1) “capacidad del carácter para controlar los impulsos,” sobre todo para lograr “una meta ardua” o posponer “un goce inmediato”; (2) “por extensión un régimen normativo que se impone a un grupo, en particular militar o religioso”; (3) “rama del saber caracterizada por métodos y objetos específicos”; (4) “conjunto de normas que rigen una actividad o una organización,” ejemplo: disciplina militar; (5) la “actitud de las personas que acatan” las normas, las reglas; (6) una “asignatura” o “materia académica” o una modalidad física o deportiva; y finalmente (7) un “látigo para azotar” (se disciplina a los que por su falta de disciplina rompen con la disciplina, que es requisita en cualquier disciplina).

112. En cuanto a las becas:
Hay una tendencia en esta sociedad, en esta civilización, en estos tiempos, de ver toda transacción en términos de servicios prestados y pagados, y de generalizar excesivamente esa actitud. En general el campo académico es una excepción a esta regla que casi todos consiguen entender, por eso mismo es útil emplearla como base de comparación para este ensayo. Los colegios, privados claro está, cobran por sus servicios, es decir, los alumnos pagan por el derecho de asistir a clases.
No obstante, esta colegiatura no les permite obrar a su antojo: hay reglas. Reglas de conducta, reglas de asistencia, indumentaria obligatoria (uniformes), etc. Demasiadas faltas de asistencia sin justificación y los niños son suspendidos, e incluso expulsados. ¿Cuáles son los motivos válidos para una falta de asistencia? Por lo general causas denominadas “de fuerza mayor:” enfermedades, accidentes, desastres naturales, incendios, bloqueos policiales, etc.
Analicemos algo. ¿Por qué la gente se inscribe a nuestro programa si no es para recibir lo que ni el colegio, ni el psicólogo, ni la familia, ni la Iglesia, ni ninguna otra institución de nuestra ilustre sociedad les aporta? Si ese es el caso, ¿por qué aceptar excusas para ausencias que no servirían para esas otras instituciones? ¿Por qué faltar a nuestras clases por motivos por los que no faltarían al colegio? Incoherencias que no se pueden permitir ni mucho menos aceptar.  
De hecho, no se aceptan. Nunca se han aceptado. Más de un alumno, y más de dos, quedaron expulsados del Ryu por sus faltas de asistencia: cumpleaños, visitas familiares, flojera, apatía, tarea escolar, más flojera, enfermedad de un familiar que precisaba consuelo precisamente, ¡fíjate!, durante las horas de clase – ¡todo eso pero no faltaron al colegio ni un solo día! Admirable su dedicación a su institución de enseñanza primaria, secundaria, o preparatoria, no importa; el punto es que no respetaban al Instituto Kaizen Center de MAMBA-RYU de la misma manera – y por eso “se llamaban.” No hay excepciones. La lección: las reglas son las reglas, y al igual que en el colegio, se paga aquí por el derecho de asistir, pero no por el derecho de violar las reglas. Lamentablemente muchas veces hay que exigir el respeto para recibir el respeto.
Aquí es donde la cuestión de las becas se hace crítica. ¿Por qué se ofrece una beca? ¿Cuál es el propósito? ¿Cuál es el principio que se aplica? Voy a aclarar estos puntos aquí para que no existan confusiones en el futuro:
1)    El principio tras las becas es el de no negarle a nadie, que reconozca su necesidad, la oportunidad de enseñanza, entrenamiento, o terapia – los tres vienen a ser lo mismo en nuestro programa – por falta de medios económicos. Conceptos críticos tras este principio:
a.        “Que reconozca su necesidad,” es decir, que ellos mismos reconocen que precisan de estar presentes, atentos, y dispuestos a las enseñanzas del Ryu.
b.       “Falta de medios económicos,” es decir, que la mensualidad completa de los programas del Ryu constituirían una privación de sus necesidades básicas y fundamentales como: techo, comida, colegiatura para sus hijos, medicamentos, etc. No a costo de gastos de “lujo.” “No le niego enseñanza, entrenamiento, o terapia a nadie por falta de dinero, pero que no me aparezcan al día siguiente conduciendo un nuevo Mercedes.” Traducción: No insulten mi inteligencia ni abusen de mi generosidad.
2)    El propósito de las becas es instrucción, desarrollo, adiestramiento, disciplina, formación. Eso no se puede implementar sin que la persona, o las personas, no se comprometan con su propia asistencia, infalible, salvo por causas de “fuerza mayor.” Es decir, si las faltas de asistencia inexcusadas tienen el efecto acumulativo de expulsión para los alumnos no becados, esta póliza es aún más aplicable para los becados.  Traducción: Si tan importante es su “enseñanza, entrenamiento, o terapia” para que yo les extienda mi tiempo y compromiso a costo reducido, debería ser igual de importante para ellos estar presentes para recibirlo, aprovecharlo, y valorarlo. Que las personas tengan oportunidades y que sepan valorarlas son, con demasiada frecuencia, dos cosas diferentes; una de las instrucciones del Ryu es que “oportunidad” y “aprovechar” son dos caras de la misma moneda. “Use it or lose it” se dice en Inglés: “Aprovéchalo o piérdelo.
3)    Finalmente, las becas no son descuentos. Requieren un compromiso a cambio. Hasta ahora no se formalizado este requisito; se ha sugerido, se ha alentado, motivado, promovido, pero no impuesto; error por mi parte. El problema es que la tendencia natural de las personas es de no valorar lo que reciben, o de valorar las cosas de acuerdo a lo que les cuesta. “Tanto cuesta, tanto vale.” Eso se presta al lema americano de “easy come, easy go.” El resultado es que el servicio becado es valorado de acuerdo a su precio reducido. Esto es contraproducente a la hora de cumplir con el propósito de “instrucción, desarrollo, adiestramiento, disciplina, formación.” Por lo tanto, a partir del mes que viene va a ser necesario que las personas becadas se comprometan a ciertas horas de servicio con el Instituto a cambio de la cantidad de su beca. Tal vez no podrán pagar con dinero, pero si valoran las enseñanzas – la “instrucción, desarrollo, adiestramiento, disciplina, formación” – contribuirán con su tiempo.
Allí están los principios, ahora quedarán los detalles aplicables a cada uno de los becados. He dicho.
114. 5:45 PM. Cuarenta y cinco minutos para la clase de Black MAMBA. Los niños de Junior MAMBAs están terminando de preparar su proyecto sobre “El Señor de las Moscas.” Creo que han profundizado en la mayoría de los temas. Aun les queda entender la relación entre el miedo, la superstición, la religión y el ejercicio de la dominación política. No todo se puede enseñar en una semana.

Gran parte de la tarde se consumió en la operación de sumisión del breviario para la corte de apelaciones. Veremos a donde lleva esto. A veces es difícil continuar ese proceso, pero como dijo mi madre, la gran maestra en “guerra de atrición,” “hay que ser como la gota de agua,” es decir, una fuerza constante, implacable, incesante logra desgastar la resistencia de la oposición más firme.

La verdad es que mi madre siempre ha sido una gran guerrera. No siempre he estado de acuerdo con sus posiciones, sus motivaciones, o con sus tácticas, pero en algo siempre ha sido ejemplar: en no rendirse. Más que ninguna otra persona en mi vida, mi madre me enseñó esa lección, y la enseñó en carne propia, es decir, por ejemplo directo. En cuestiones de conflictos de todo tipo, nunca se rendía, era – es – como el carcayú mismo: implacable e infatigable. Aun ahora con sus más de 80 años, casi ciega y diabética, maneja una ferocidad de espíritu que honra a su apellido: Guerra.

La cuestión de la madre es esencial y he venido a reconocerlo mucho más en México que en cualquier otro país donde he vivido. No sé si es exactamente por dónde estoy, o por mi función, o por ambas cosas, pero la flaqueza inherente en el pueblo Mexicano surge del consentimiento de la madre hacia sí misma y hacia sus hijos. Madres consentidoras dan lugar a niños varones egoístas y egocéntricos, y luego a hombres débiles, inmaduros, e inconscientes de sus deberes como padres. Éstos a su vez si tratan de ejercer una influencia disciplinadota en el hogar se encuentran casi siempre con una resistencia sino activa y violenta, al menos pasiva y constante. Esta resistencia fomenta la falta de disciplina, la anarquía, y el desorden que es la sociedad y el ambiente doméstico actual. El círculo se completa con la siguiente generación de madres y padres.

                La pregunta es doble: ¿Cómo romper el ciclo? ¿Si reconocen que se precisa de romper? Sé, por experiencia presente, que es posible. También se que no es fácil, que los esquemas están tan arraigados que les cuesta a las personas reconocer lo esencial de sus errores, de sus perspectivas malogradas y de las consecuencias de las mismas. Las familias, es decir, los padres y las madres, que son el núcleo del problema de cualquier sociedad, se esconden y justifican tras una actitud derrotista, de impotencia. Es curioso que aquí en México se originara, a mi entendimiento, el lema “¡Sí podemos!” Sí podemos, sí se puede. Pero como dicen en Brasil, “si uno no quiere, dos no pueden.” ¿Dónde quedamos entonces? La ignorancia, la apatía, y la soberbia – juntos con otros pecados de índole menor como la auto-conmiseración (¿hija de la apatía?) están tan arraigadas en los países latinos y en las minorías “tercermundistas” del primer mundo que cuesta a veces imaginar la posibilidad de cambio. Aquí es donde uno tiene que aferrarse al proceso y desapegarse del resultado. Lo importante es continuar, continuar, continuar, ser siempre la gota de agua…volvemos al punto de partida: la importancia de la madre: “vuelve con tu escudo o sobre él.”

6:25 PM. Hora de cambiarme. Alumnos esperan.

ANOTACIONES PARA EL 17 DE FEBRERO DE 2010

115.   6:29 AM. Noche de gran trabajo cognitivo, es decir, discurriendo mientras duermo, mis sueños analizando las situaciones del día anterior y llegando a conclusiones. La temática presente es la falta general de alumnos adecuados, siempre una realidad. Los estándares son los estándares, si no dan la medida estorban y el proceso de depuración proveniente de un choque con la ‘disciplina’ siempre ha sido el proceso de selección. De esta manera los alumnos que quedan son buena representación de las enseñanzas. Sushi y no MacDonald’s. Es fascinante a veces las formas en las que las personas tratan de forzar su voluntad en vez de aceptar la disciplina del Ryu. Claro está, este concepto de sumisión a una disciplina externa, a un código de conducta, les es ajeno, de ahí el problema de las familias, de ahí el problema social. Como dirían en el oficio: “No se puede trabajar en el manicomio y quejarse de estar rodeado de locos” o como diría mi abuela, “no le echas perlas a los cerdos” o “no está hecha la miel para la boca del asno.” Estamos de nuevo ante el burro en la casa ardiendo: prefiere carbonizarse a someterse a la voluntad de otro. La respuesta siempre ha sido, en los programas de salvación, de no hundirse uno mismo tratando de rescatar a otro. Esa es una gran regla que no todos logran entender. Me acuerdo de la primera vez que tuve que expulsar a una alumna del Ryu; se trataba de una mujer adinerada, popular, pero reacia, arrogante, e insolente. Para remate fue alumna privada, es decir, que me tocaba relacionar con ella con gran frecuencia. La mujer simplemente no se ubicaba a la disciplina, por consiguiente no conseguía aprender ni las lecciones más básicas. Adoptaba una actitud de que era capaz de discernir cuales eran las prácticas y enseñanzas más aptas y desechar lo demás: soberbia. Me recuerda a la arrogancia de Anakin. Al final, y aun después de un par de “intervenciones” en grupo, la expulsé. Muchos se sorprendieron. Al parecer eso no se acostumbra en México, expulsar a los alumnos que no acatan la disciplina; por lo visto aquí la costumbre es aguantar, y aguantar, hasta que el mismo grupo se deshace debido a los choques resultantes. Fue una gran lección para todos. No fue la primera expulsión, ni será la última. De hecho es un proceso necesario. Nunca ha habido espacio para insurgentes en un ryu, mucho menos en MAMBA-RYU. Hasta la Iglesia Católica expulsa: excomulga a los que no acatan de acuerdo a las enseñanzas. Amen. 6:56 AM. Hora de clase.

116. El místico y novelista ruso, Leo Tolstoi (1828 a 1910), escribió: “Sé que la mayoría de los hombres, incluso aquellos que se encuentran cómodos con los problemas de mayor complejidad, pocas veces logran aceptar incluso las más simples y obvias verdades si éstas son de tal índole que les obliga a admitir la falsedad de las conclusiones que han gozado explicar a sus colegas, que tan orgullosamente han enseñado a otros, y con las que han tejido, hilo por hilo, la tela de sus vidas.”

Imposible captarlo y expresarlo con mayor concisión y elocuencia. Aquí el novelista ruso resume la esencia de la resistencia a la transformación personal – cognitiva, afectiva, espiritual – de un individuo o de una sociedad – cultural, económica, religiosa –incluso cuando se ven enfrentados con la innegable evidencia de la increíble disfunción que domina su existencia. No todos van a lograrlo. Solamente aquellos dispuestos con la valentía y la claridad suficiente para deshacer las telas de sus propias existencias van a lograr ese objetivo, el cual es el propósito fundamental de MAMBA-RYU. Mientras que el instructor o maestros de MAMBA en todo momento tiene que reconocer que este tipo de enfrentamiento es un proceso, también tiene que saber reconocer cuando los individuos presentan tal resistencia incorregible que les hace ineptos para proseguir con las enseñazas y desmerecedores de continuar su aprendizaje desperdiciado. Lo que es más, el verdadero Maestro de MAMBA-RYU en todo momento tiene que estar dispuesto a desechar alumnos no importen las consecuencias económicas que esto acarreé. De hecho, si el mero factor económico entra en juego en algún momento en su decisión, no es digno del epíteto de “Maestro de MAMBA-RYU.”

117. En todo momento es necesario “concientizar lo inconsciente.” ¿Qué quiero decir con esto? La mente inconsciente está a cargo de nuestra conducta, de nuestros pensamientos, de nuestras emociones, de nuestros sueños. Es preciso que nos hagamos conscientes de sus propósitos, de sus intenciones, de sus métodos, tácticas y estrategias si es que nos vamos a conocer, si es que nos vamos a dominar. “Gnothi seatum” – “conócete” – sólo puede llevarse a cabo con un despertar de nuestros patrones inconscientes, de nuestra programación principal, de nuestro paradigma personal.

¿Cómo lograr esto? Periódicamente entramos en choques con la realidad circundante, como Don Quijote con los molinos de viento. ¿Qué implican estos choques? No son sino roces de nuestra “programación principal” con la realidad con la que nos vemos rodeados. “Concientizar lo inconsciente” es hacer consciente las causas y efectos de estos choques; es adentrarnos a comprender por qué nuestra “programación principal,” nuestro “paradigma personal” está en apariencia desarmonizada o en discordia con las circunstancias externas. Siempre son momentos para reflexionar, para comprendernos, para entender el por qué de nuestros impulsos interiores. ¿Qué significa esto? ¿Hay que cambiar de rumbo o hay que perseverar en nuestro empeño?

                La programación de MAMBA-RYU está precisamente diseñada para este objetivo de provocar una concientización del inconsciente del alumno o discípulo – y del Maestro. “Si un hombre a todo paso de su camino no se pregunta, ¿cuál es el recto proceder?, no hay nada que se pueda hacer por él” – Confucio. Si él lo dijo, es Verdad.

118. 9:50 AM. La clase se extendió; buena enseñanza, buen aprendizaje. Hoy tengo que hacer tiempo para entrenar. Extraño el manejo de mis armas, del bastón largo (bo); del bastón medio (jo); del bastón corto (hanbo); de los palos de esgrima; de los cuchillos; de los nunchaku; de los tonfa; de la espada; de los Kai que inventé y que aun no he dominado, no he perfeccionado – Kaizen y Kai-jutsu, dos artes por desarrollar y divulgar; del lanzamiento de cuchillo y del shuriken; del gusarifondo; etc. Son todos mis viejos compañeros del camino, del Tao, que me aportaron, desinteresadamente, su existencia para mi propio desarrollo; y allí me esperan, pacientemente, sin rechistar, sin reclamarme, pero nunca olvidados. Fueron parte de mi alguna vez, y ahora, en nuestro reencuentro los encontraré extraños, ajenos; y me enfrentaré con mis deficiencias, con mis incorrecciones, ineptitudes físicas – siempre un encuentro grato, familiar, agradecido. Extraño que para otras personas esto resulte objeto de frustración, sobretodo el verse limitado donde antes estrellaban. No entienden la esencia del “nin”, no poseen “el poder del nin,” de la perseverancia, del apetito que se desarrolla por la dificultad, por la adversidad, por el “enemigo digno.” He sido el lobo tanto tiempo que se me olvida a veces como se siente ser “normal.” Mi enfermedad, convalecencia, y discapacidad me han reducido mucho en el aspecto físico, pero completaron mi desarrollo en todo lo demás – intelectual, psicológico, emocional, espiritual. No fue un “regalo” como algunos implican, hipócritas que son. Ni hablar. No fue un regalo, ni una “enseñanza,” tampoco una “maldición,” simplemente “era”, “es.” Pero cómo lidiamos con la adversidad nos define; su encuentro nos perfecciona cuando sabemos encararla, cuando la convertimos en “shugyo” en austeridad espiritual, en “entrenamiento profundo de cuerpo y mente.” “El espíritu es mente y cuerpo en acción.” Tanto que enseñar. De hecho esta noche toca enseñar más de la religión/mitología de la antigua Grecia. Aun no tengo mis filminas hechas. Más desafíos. Ayer completé otro paso en la corte de apelaciones. Jimmy cumplió. Jimmy “la Misión” normalmente no me falla en estas cosas. Aun me queda mucho por enseñarle, acerca de todo. Es la vida que siempre quise: dura, difícil, exigente, de misión tras misión. La vida en los Rangers hubiera sido unas vacaciones, un escape, un consentimiento; por eso la rechacé. Tenía mejores cosas que hacer que jugar a GI Joe; ahora de hecho toca preparar mis seminarios de esta noche: “se acabó el placer.” Shiken haramitsu daikomyo. Traducción idiomática: “Que cada experiencia te sirva para adelantarte en el Camino.” Es decir, “SEMPER ERUDITIO.”

ANOTACIONES PARA EL 18 DE FEBRERO, 2010-02-18

119. 9:52 AM. Título: El pueblo perdido

Ayer en la primera parte de la sesión de seminarios tocaba el programa “Megas Alexandros y la Antigua Grecia.” Durante la sesión introduje a los alumnos al concepto del ‘héroe’, como se definen, en que consisten y cual es su código:
Si yo no soy para mí, ¿quién será?
Si soy solamente para mí, ¿qué soy?
Si no ahora, ¿cuándo?
Si no yo, ¿quién?
Si no aquí, ¿dónde?

   La cuestión de la heroicidad es central y fundamental para comprender no solamente el pensamiento griego, del cual Alexandro Magno es un representante, sino a toda la cultura y civilización occidental. Relacionados a ese tema central vimos como el arquetipo del héroe sirve para concientizar una población a los ideales del sacrificio, del deber, de la obligación personal con la sociedad circundante. (Don Quijote de la Mancha resulta, con su idealismo a veces difícil de comprender y fácil de ridiculizar, el héroe por excelencia.) Aquí hay algunos párrafos pertenecientes a la lectura de anoche:

o  (a) Universalmente se confiere el título de “Héroe” a un personaje como resultado de un (1) sacrificio efectuado durante una (2) hazaña, un viaje o una aventura que llevó a cabo en el servicio de (3) su comunidad o de una causa noble.

o  Casi universalmente podemos declarar que la máxima expresión de nobleza, de proeza, de logro, de realización, de prestigio, de admiración, que un ser humano puede alcanzar en vista de otros es la de “héroe.”

o  La primera interpretación del “código” declara que soy un ser humano con un DEBER, con responsabilidades, conmigo mismo y con el grupo al que pertenezco (pareja, familia, comunidad, nación, humanidad, creación).

o  La segunda interpretación del “código” declara que ni abdico ese DEBER a nadie ni pospongo su cumplimiento, sino que lo comienzo a acatar “aquí” y “ahora”. El compromiso principal de cumplir con mi DEBER comunal es conmigo mismo.

¿Cuál es el problema? O mejor dicho, ¿cuál es la gran introspección a la que tenemos que llegar aquí? “¿Por qué seguir leyendo esto? Simplemente porque un pueblo sin héroes es un pueblo sin consciencia social, sin moral y sin moralidad; es un pueblo sin valores, ni principios, sin visiones para el futuro ni reconocimiento de su pasado; un pueblo sin héroes es un pueblo sin modelos de inspiración y sin conocimiento del bien y del mal, sin conocimiento de donde está, sin sentido de su destino y sin mapa y sin brújula aunque lo tuviera. Dicho plenamente: Un pueblo sin héroes es un pueblo perdido. Dijo Don Quijote: “Con la iglesia hemos dado, Sancho.”


ANOTACIONES PARA EL 19 DE FEBRERO, 2010
120. A veces simplemente no tengo gran inspiración para contribuir a la bitácora. No es que me falten cosas que expresar, por lo contrario, estas situaciones tienden a representar días o periodos en los cuales tengo una tremenda carga de introspecciones que compiten simultáneamente por el derecho de expresión. El resultado viene a ser una forma de embotellamiento expresivo en el cual la comunicación con el mundo exterior supone todo un esfuerzo, un fastidio, una. . . disciplina. Entendido, no hay que decir más.

El trabajo de investigación que estoy haciendo para los programas que se ofrecen en el Ryu está resultando ser tremendamente productivo. La creación de los diversos programas no solamente contribuye a completar la programación de MAMBA, sino a profundizar entre la relación del desarrollo espiritual y el social. Tenemos numerosos y fenomenales programas concurrentes: a) Grandes Identidades de la Historia, que viene a ser un programa interdisciplinarios de cultura y civilización mundial; b) Grandes Obras Literarias – Don Quijote de la Mancha, que complementa al anterior, pero enfocando el la literatura como eje central al desarrollo del estudio; c) Frente de Inteligencia, Temas de Actualidad, un programa flexible donde podemos abordar temas como la ‘violencia’; y d) Budismo, que es el primero de una serie que se dedicara al estudio multifacético de las grandes religiones del mundo. Claro, aun esta la Mente, Mentalidad e Identidad del Guerrero Iluminado donde analizamos el arquetipo del guerrero desde numerosas perspectivas. El desarrollar mis capacidades intelectuales para impartir tal variedad de instrucción al más alto nivel supone la culminación de mi desarrollo como académico, estableciéndome como una de las figuras intelectuales más versátiles de la actualidad.

Conjunto con eso, el desarrollo de Black Mamba como meta-arte marcial completa el curriculum holístico del Ryu, creando un modelo de desarrollo integro de ser humano sin precedentes.

Pero hay más, mucho más. Las introspecciones sobre la espiritualidad y psicología humana por un lado, y las socio-históricas-culturales del mundo iberoamericano por otro, me está llevando a la formación de un modelo completo que, basado en una diagnosis múltiple del mal que acecha al mundo latino, servirá el doble propósito de combinar un programa de reforma social fundamentado en una revolución de concientización del individuo: el despertar social y cultural a través de la concientización individual.

121. “Con la iglesia hemos dado, Sancho” implica que el agente más causante del estado de desgracia actual del mundo iberoamericano, junto con el más resistente al cambio viene a ser los esquemas implantados por las creencias cristianas (católicas y protestantes).

ANOTACIONES PARA EL 20 DE FEBRERO, 2010
122. ¿Cómo se cambia una cultura, fundamental y radicalmente? Teniendo los recursos suficientes, es más sencillo de lo que se piensa, tal es la ingenuidad de las masas que se prestan a ser moldeados. Lo primero seria un programa suficientemente visionario para lograr el objetivo. Lo segundo seria los recursos necesarios para implementar el programa – dinero, personal, etc. Lo tercero sería protección de aquellos que más se verían perjudicados del éxito del mismo.

ANOTACIONES PARA EL 21 DE FEBRERO, 2010
123. Supongo que siempre lo he sabido; no hay forma de ignorarlo y es una conclusión lógica e ineludible del estudio arduo y detallado de la humanidad que he cursado, de una forma u otra, desde mi tierna infancia: directa o indirectamente, la tradición religiosa es el factor más responsable del éxito o del fracaso de una cultura o civilización. Los historiadores italianos culpan al cristianismo por la caída del imperio romano, y los historiadores ibéricos culpan al catolicismo tanto por la caída del imperio español como por el fracaso de las excolonias españolas en su esfuerzo de superar su estado de países tercermundistas. La programación de mentiras y manipulaciones en nombre de un judío reformador de su propia tradición y que nunca buscó ni tan siquiera enseñar a aquellos gentiles (no judíos), mucho menos romper con la tradición de moisés ha sido, sin lugar a dudas, la operación de sometimiento más exitosa de la historia. Jesús y Cristo nunca se conocieron. Es hora de que estas verdades salgan de las aulas y de los salones de las universidades del primer mundo, y que se vean representadas no solamente en los libros y lecturas de los eruditos escondidos en sus torres de marfil o de sus alumnos privilegiados, hijos de las clases adineradas, sino que resuenen en los oídos y en las bocas de los pobres. Solamente así servirán de verdadera salvación a los pobres de espíritu, aquellos que viven encadenados y sometidos, inmersos y ahogados en una mar de engaños y mentiras que les condenan a una vida de mediocridad y sufrimiento innecesario, a cambio de una falsa e ilusoria promesa.

Cuando termine de enseñar “La Evolución del Budismo en Perspectiva Psicológica,” daré, y grabaré para la posteridad, un curso sobre “la Historia de las Culturas Bíblicas en Perspectiva Psicología, Social, y Política.” Incluirá un estudio detallado del Torah, el Nuevo Testamento, los textos denominados “apócrifos”, y todos las identidades que participaron en su desarrollo desde los patriarcas míticos como Abraham, Jakob y Moisés hasta los fundadores de los cultos protestantes más recientes. Hasta volveré a repasar y perfeccionar mi hebreo y mi antiguo griego para en lo posible hacer referencia a los textos originales. Hay que matar al minotauro de la ignorancia que está consumiendo lo mejor de nuestra juventud por los apegos soberbios de las generaciones anteriores.


ANOTACIONES PARA EL 26 DE FEBRERO, 2010
124. Muchas cosas han sucedido, y están sucediendo, desde mi última anotación. Anoche di una gran presentación aquí en el Instituto Kaizen Center de MAMBA-RYU. EL título de la presentación, “Bad Boys,” prometía ser bastante inocua, pero en realidad lo que se ofreció fue todo un análisis –  completo con etiología, diagnosis, y prognosis -  concerniente a los más irresolubles problemas de nuestra sociedad y que se reflejan en la conducta antisocial juvenil. En realidad, la presentación era mucho más que una exposición de los problemas familiares que surgen de, y provocan a, la delincuencia juvenil. Fue una exposición de los problemas más controvertidos de la cultura iberoamericana, afroamericana y amerindia, junto con el esquema básico para un plan para su solución, plan que comienza a nivel individual, familiar, para finalmente cambiar esta tendencia antisocial que promete hundir nuestra civilización occidental entera comenzando por nuestra juventud.    

Cuando tenga oportunidad convertiré la presentación PowerPoint en un ensayo completo para que se pueda diseminar mejor, pero la ideología fundamental tras la “Revolución Kaizen,” una “revolución de consciencia” ya está a la vista para aquellos con visión suficiente para ver.


ANOTACIONES PARA EL 27 DE FEBRERO, 2010
125. “De una cosa aprende 10,000 y de 10,000 descubre una.” La primera parte es un adagio oriental; se refiere a la necesidad de saber encontrar múltiples aplicaciones a una sola enseñanza, a un solo principio. Los antiguos orientales pensaban que el número “10,000” era suficientemente alto para representar “todo.” Consiste en la capacidad de relacionar un principio aprendido en un contexto.

La segunda parte es una extensión mía, y se refiere a la importancia de discernir patrones similares que se repiten en múltiples ocasiones. Ambos son procesos cognitivos complementarios: análisis y síntesis, deducción e inducción. Son aspectos imprescindibles de la condición de aprendizaje continuo: SEMPER ERUDITIO. El saber discernir de lo singular a lo general, y lo general a lo singular es la clave a la sabiduría de vida que se puede lograr obteniendo autentica maestría de cualquier disciplina.

ANOTACIONES PARA EL 28 DE FEBRERO, 2010
126. Hay algo muy asombroso de ser “Shodai” – “Primer Grande” de una tradición del calibre y de la trascendencia de MAMBA-RYU. Esa maravilla creo que no es evidente para la mayoría incluso de mis familiares más cercanos ni de mis discípulos más dedicados, y consiste en el hecho de no tener modelos ejemplares – “role models” en ingles - para emular.

                Aun cuando era niño no era muy comprendido por mis compañeros de edad. A los ocho años estaba haciendo recopilando información para el libro de animales que esta escribiendo. Lamentablemente mis apuntes se perdieron durante el sinfín de mudanzas de mi familia, pero la tendencia a crear algo nuevo tras haber investigado lo existente ya estaba bien manifiesta en mi a esa temprana edad. Ni hay que decir que, aun en Europa donde la calidad de educación era considerada de la más alta del mundo, a mí se me catalogaba como algo “aparte.” Durante mis primeros años en España mis padres decidieron que el colegio era perder el tiempo y me pusieron profesores particulares. Iba al colegio a tiempo parcial, pero entre mis maestros particulares y mi padre, que me trabajaba por aquél entonces como profesor en la base de Torrejón de Ardoz y me imponía estudiar de los libros de matemáticas, física, y biología de bachillerato y universidad que me traía de la base, mi educación fue muy acelerada. El punto es que desde muy pequeño, y por diversos motivos, tuve una perspectiva muy diferente, más amplia y profunda, que mi cohorte.

                Históricamente individuos de visión, dotados de perspectiva “exterior-interior” han tenido gran impacto en el mundo. Nietzsche nos demostró el fracaso del pensamiento occidental – tanto filosófico como teológico – anunciando la muerte de Dios y la (necesaria) llegada del Übermensch, el “sobrehombre” o el hombre transcendente que superaba las limitaciones de los convenios culturales para crear su propia identidad.

Darwin nos demostró que la respuesta fundamental a la pregunta “¿Qué soy?” comienza no en la mitología de un ser hecho de barro y tallado a imagen y semejanza del dios de su creación, sino en la demostrable biología de un ser transformado a lo largo de millones de años por procesos medibles y objetivos derivados de cambios en su medio ambiente, procesos que culminaron en la evolución – no creación – de nuestra especie Homo sapiens sapiens.

 Marx nos llamó la atención al estado de enajenamiento espiritual y psicológico ocasionados irremediablemente los procesos de producción y consumo capitalistas y que conllevarían a una inevitable crisis, tanto económica como social.

Freud estableció que la inmensa mayoría de nuestra conducta, nuestros pensamientos, y nuestras mismas emociones son el resultado de procesos mentales manipulando por debajo de nuestra consciencia – “subconscientes” – procesos que operan, en la inmensa mayoría de los casos, independientes de nuestra capacidad de autoanálisis o comprensión.

Y por último, Einstein remató nuestro concepto de la realidad material con su ecuación que relaciona la energía y la materia a través del cuadro de la velocidad de la luz, y con su teoría de la relatividad del tiempo que queda ya no como un factor constante, sino otra variable sujeto a aceleraciones y desaceleraciones dependiendo de la velocidad a que viajemos.

Juntos, los cinco representan los grandes genios que acabaron con el paradigma general del mundo moderno, abriendo paso a una nueva realidad que aún no se ha manifestado del todo en nuestro mundo. Todos tuvieron una perspectiva “exterior-interior,” es decir, de fuera hacia dentro, punto de vista que los permitió ver lo que resultaba ser invisible para los demás. No es de sorprender que los últimos tres de los cinco fueran judíos, los eternos “forasteros-vecinos” de la cultura y civilización occidental. En alguna ocasión, como descendiente mismo de la casta alienada de Jesús, tendré más que decir al respecto. Por ahora basta aportar a esta comunicación mi propia afiliación a categoría étnica.

La moraleja aquí es que los grandes cambios, las grandes aportaciones al cambio, con frecuencia han llegado como contribución a aquellos con un punto de vista diferente a la realidad compartida para lograr un entendimiento mucho más profundo y fresco del mismo.

Volviendo a mi propia situación, parte de la dificultad en entender el significado de lo que significa ser Shodai está en comprender lo que puede significar haber rebosados los modelos que me inspiraron a lo largo de mi desarrollo y transformaciones. Ahora opero en aguas desconocidas, sin mapa establecido salvo el que yo mismo voy detallando. El destino lo veo claramente por delante, y la inspiración de mi viaje es la misión altruista – en cuanto a eso en términos generales no faltan ejemplos de inspiración, pero la misma naturaleza del navío, MAMBA-RYU, es desconocida por la mayoría y sospecho que aun poco entendida aun por los más cercanos a mí.

127. M.A.M.B.A., acrónimo para “Mastering the Art of Mind-Body in Action”, (“Amaestrando el Arte de Mente-Cuerpo en Acción”) es un programa para el desarrollo completo del individuo: mental, físico, y espiritual. Para comprender esto último hay que tener en cuenta la definición de ‘espíritu’ en la tradición de MAMBA-RYU. Para nosotros ‘espíritu’ es “mente y cuerpo en acción,” y no una sustancia etérea o incorpórea que se distingue del cuerpo y de la mente misma. De hecho, en MAMBA-RYU el cuerpo y la mente se consideran dos caras de la misma moneda, de ahí la referencia combinada por guión de “mind-body” – “mente-cuerpo” – en una sola entidad. MAMBA es un programa de dedicación constante al “arte de la maestría de la mente-cuerpo en acción,” es decir, del espíritu, de la cultivación armoniosa e impecable del ser humano completo, integro, y total. El hecho de que el espíritu también se defina en términos de “aquel metal forjado entre el martillo de la voluntad, el yunque del tiempo, y el fuego de la adversidad”, indica el papel fundamental que juegan la voluntad, la constancia, y la perseverancia de cara a la adversidad (el poder de “nin” – ideograma constituyen de “nin-ja,” “nin-po,” o “nin-jutsu”) en el cultivo del espíritu. El espíritu se asemeja a la katana o espada japonesa que se forja con destreza y disciplina hasta transformar un trozo de metal en el arma más excelsa conocida por el hombre.

                Sin embargo el ser humano no existe en un vacío, sino todo lo contrario, es un ser social cuya biología y psicología – cuerpo y mente – han evolucionado como respuesta a presiones climatológicas y ambientales. Por lo tanto para el desarrollo del individuo hay que comprender las circunstancias ambientales, sociales, culturales, históricas, políticas, religiosas, etc., en las que se desenvuelve. No se puede comprender al tigre si éste se le estudia en aislamiento de su selva; para comprender al tigre hay que entenderlo en su ambiente natural y social, en su jungla, en interacción con sus presas. De ahí precisamente que la presentación de “Bad Boys” sea tan representativo del paradigma de MAMBA: la sociedad afecta al individuo, y está a su vez compuesta de individuos. “De 1 cosa aprende 10,000, y de 10,000 reconoce 1.” Si lo piensan bien entenderán mucho de MAMBA.

128. El otro día, mientras estudiaba el filme de Mel Gibson titulado “Apocalypto,” reparé en una escena en la cuál un chamán narraba un cuento sobre la naturaleza de la ansiedad existencial del ser humano. Intrigado por su autenticidad, investigué los orígenes del relato para descubrir que pertenece a una colección de mitos y leyendas de los mayas redactados en la obra de Ermilio Abreu Gómez titulada “Leyendas y consejas del antiguo Yucatán.” Aquí queda resumido el relato del viejo chamán a su pueblo:
"Y el hombre estaba sentado solo. Empapado hasta los huesos en tristeza. Y todos los animales se le acercaron y dijeron: "No nos gusta verte tan triste. Pídenos lo que quieras y lo tendrás". El hombre dijo: "Quiero tener una buena vista". El buitre respondió: "Tendrás la mía". El hombre dijo: "Quiero ser más fuerte." El jaguar dijo: "Serás fuerte como yo". Luego el hombre dijo: "Anhelo saber los secretos de la Tierra". La serpiente respondió: "Yo te los enseñaré". Y así fue con todos los animales. Cuando tuvo todos los dones que podían dar se marchó. Y el búho les dijo a los otros animales: "Ahora el hombre sabe mucho y puede hacer muchas cosas. De pronto siento miedo." El ciervo dijo: "Ya tiene todo lo que necesita. Ahora su tristeza acabará." Pero el búho respondió: "No. Vi un agujero en el hombre, profundo como un hambre que jamás saciará. Lo hace triste y hace que siempre quiera más. Seguirá tomando y tomando hasta que un día el mundo dirá: 'Ya no existo más y no me queda nada que dar'."

Hermoso resumen del mal interior que acecha el hombre como resultado del desarrollo de la facultad cognitiva-afectiva de la imaginación. Y ese hueco lo tratan de rellenar con drogas, alcohol, promiscuidad, telenovelas, rituales religiosos obsoletos, juegos de video, Youtube.com, deportes, materialismo consumidor, un largo etcétera de otras actividades adictivas, vacías y escapistas. Solo un ser humano seria tan necio como insistir en la futilidad de tratar de rellenar lo desierto con un vacío.

129. Creo que Brasil, desde cierto punto de vista, tiene una tremenda ventaja sobre el resto del mundo latino, es decir, hispanohablante. Mientras que el resto de los países iberoamericanos están dominados ideológicamente por las creencias cristianas provinentes principalmente de la Iglesia Católica, Brasil goza del Candomble, tradición chamanística provinente de África y relacionada al Vodú, como alternativa oficial al culto religioso nacional. Este reconocimiento de una tradición no monoteísta permite al brasileño respetar y valorar sus raíces culturales no ibéricas a la hora de considerar una más integrada identidad nacional. ¿Y México? Pues sigue igual que siempre, es decir, como nos decía Porfirio Díaz: “tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.”

130. Mizu no kokoro y tsuki no kokoro – “espíritu/mente/corazón de agua” y “espíritu/mente/corazón de luna” son dos conceptos fundamentales del Zen. Voy a hablar brevemente de como empleamos esos conceptos en MAMBA-RYU.

Mizu no kokoro: Con frecuencia esta expresión se refiere a la manera en la que el agua tranquila sirve de espejo impecable, reflejando perfectamente, sin distorsiones, al mundo real en su superficie. Podemos pensar de esta forma que se obtiene fudo-shin o, “la mente-espíritu-corazón inmutable”. Obtenemos la capacidad de esta manera de una calma mental que nos permite, aun en las más perturbadoras de las situaciones, seguir experimentando la realidad tal y como es – igual que la superficie imperturbada del agua refleja las cosas como son.

                Pero como alegoría el agua es demasiado valiosa como para limitar su valor metafórico al mero aspecto de su superficie. Otro aspecto del agua es que es capaz de fluir libremente, pasando con soltura completa de un lugar a otro por el más insignificante orificio. En el estado de mu-shin, o “no mente” - también conocido como mushin-no-shin – en realidad lo que se busca es “no mente consciente”, para que las acciones, aprendidas a través de arduo y repetido entrenamiento, fluyan libremente desde la mente inconsciente donde quedaron almacenadas en forma de patrones de conocimiento y desde donde se manifiestan en forma de lo que venimos a llamar “intuición.” Esta sería otra aplicación a la metáfora de “mizu no kokoro” o “mente-espíritu-corazón de agua.” En Black Mamba, por ejemplo, los ejercicios de “sombra” – forma libre sin patrones predeterminados – enfocan en el desarrollo de este otro aspecto de “mizu no kokoro.”

                Tsuki no kokoro: al igual que la luz de la luna ilumina por igual toda la superficie de la Tierra, uno debe, sobre todo en situaciones de peligro, atender a todo su contorno por igual. El estado de “zan-shin,” “espíritu del guerrero” o “atención intensa,” es una aplicación de este principio metafórico. Nuestra meditación “de luna” es un ejercicio dedicado al desarrollo mental representado por este principio. En esa meditación concentramos nuestra atención perceptiva en todo lo que rodea la mente, incluyendo las sensaciones del cuerpo. Es un ejercicio de concientización tremendamente riguroso y exigente.

131. A pesar de resultar indispensable, el trabajo de mindfulness, de concientización al presente, al “aquí y el ahora” no es suficiente para la preparación de la mente, mentalidad, e identidad del guerrero iluminado. También resulta indispensable un entendimiento del mundo que nos rodea, de los pasos evolutivos e históricos que han contribuido al “aquí y el ahora” de la cultura y civilización mundial. De ahí que en el Instituto Kaizen Center de MAMBA-RYU hayamos desarrollado una serie de seminarios-talleres pertenecientes al programa IDENTIDAD, REALIDAD, E IMAGINACIÓN:

1.        “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha,” parte de la serie Grandes Obras Literarias. Aquí estudiamos no solamente Don Quijote, pero aspectos importantísimos de su autor, Miguel de Cervantes, y de la cultura e historia española.
               
2.       “El Buda y el Budismo,” parte de la serie Las Tradiciones Religiosas En Perspectiva Histórica y Psicológica. El budismo no solamente es la religión mundial más antigua, sino la psicología espiritual más influyente en las tradiciones marciales y en las sociedades del extremo oriente.

3.       Frente de Inteligencia, Temas de Actualidad: Una serie de seminarios y talleres donde estudiamos aspectos sociopolíticos y económicos del mundo moderno. El tema dominante es la “violencia”.

4.      “Megas Alexandros y la Antigua Grecia,” parte de nuestro programa Grandes Identidades de la Historia Universal. Aquí estudiamos individuos, grandes identidades, que con su imaginación y voluntad han impactado el la realidad histórica de todos nosotros. No solamente se estudian los individuos, sino también su propio contexto histórico, cultural, filosófico, y religioso.

5.       Por ultimo, el programa de Mente, Mentalidad, e Identidad del Guerrero Iluminado donde hemos ampliado significativamente el programa originalmente denominado “Mente del Guerrero Iluminado,” para abordar un curso de estudio mucho más completo del arquetipo ideal que nos encamina: la del guerrero iluminado.

Además de estos programas, están planificados otros programas más de matemáticas y ciencias (química, biología, física, filosofía de las ciencias), y otro de computación aplicada (páginas Web, sistemas operativos, programación, etc.).


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