ANOTACIONES PARA EL 1 DE SEPTIEMBRE, 2009
64. Comenzar un dialogo sobre mis experiencias
personales es comenzar a abrir un portal autobiográfico que personalmente
considero aburrido y tedio. Si bien he tenido la oportunidad – nótese que digo
“oportunidad” y no la “suerte” – de haber vivido una vida llena, de hecho
muchas vidas en una, por simple compasión, no se la desearía a nadie más,
aunque a la vez nunca he deseado ser nadie más que no fuese yo mismo. Siempre,
y en todo momento, aun en mis peores momentos de dolor y desesperación, he
afirmado mi identidad con la más solemne declaración: “It’s good to be me!” –
“¡Es bueno ser yo!”
Más
aún, empezar a compartir mis experiencias es dar luz a mis más hondos
pensamientos, deseos, y creencias, para que esas experiencias tuvieran sentido
dentro del contexto de mi vida. Las cosas adoptan su significado dentro de un
contexto: la misma experiencia objetiva se puede interpretar subjetivamente de
forma muy diferente en la mente de las personas.
Comencemos
pues con algunas de mis ideas más inmediatas sobre el tema del Destino:
(1)
No creo creer en el ‘destino.’ Pleno y simple. Es decir, algo en mi es reacio a
aceptar que designios externos (dioses, demonios, extraterrestres,
mafiosos, la CIA, etc.) me limitan o me impulsan como si yo fuese un mero
títere de sus intenciones y propósitos.
En realidad nadie que se crea merecer el título de guerrero puede
aceptar esa imposición a su condición existencial.
(2)
Creo que para el que ‘sobrevive’ estratégicamente, continuamente haciendo lo
que puede con lo que tiene e impulsándose hacia una vida impecable y llena de
propósito – es decir, para el guerrero – las circunstancias de su vida
van a acabar, en retrospectiva, tomando una índole de premeditación, de
predestino, y de significado; si es que sobrevive lo suficiente para que su
historia se complete y se conozca lo suficiente para tener significado.
(3)
Con esto quiero añadir que por su puesto no creo en la doctrina de la ‘gracia’
(o ‘salvación’) predestinada que define la ideología religiosa del
protestantismo. Lutero no dejo de ser un obsesivo-compulsivo, neuróticamente
atormentado por la salvación de su alma.
(4)
Siempre me he negado a ser una victima de mis circunstancias. De lo contrario,
he visto circunstancias negativas como obstáculos contra los cuales debía
definirme. Eso no era cuestión de destino, sino de crianza, herencia, genética,
e individualidad. Ya hablaré de ello en otra ocasión. La palabra japonesa
“shugyo” significa “disciplina austera,” es decir, el tipo de disciplina
rigorosamente física que para soportar exige mentalmente (cognitivamente),
emocionalmente, y espiritualmente. En mi vida, tal vez por mi estudio marcial
de temprana edad, tal vez por naturaleza propia, tal vez por influencia de mis
padres, o quizás por todos a la vez, siempre supe adoptar la actitud de “lo que
no me mata me fortalece.” Un diamante es un pedazo de carbón que se superó bajo
presión.
Anotaciones para el 2 de septiembre, 2009
65. La única obra que “envidio” por su tremenda
sabiduría, belleza, y conclusión es la inimitable poesía de uno de mis autores
favoritos, Rudyard Kipling, creador del libro de la selva. Es una obra que capta,
en líneas escuetas, toda una filosofía de vida propia de los sabios del este.
De hecho Rudyard Kipling nació en Bombay el 30 de diciembre de 1865, casi un
siglo antes de nacer yo. La sabiduría de su verso es propia de MAMBA Ryu y de
la Mente del Guerrero Iluminado; lamentablemente nunca encontré una traducción
apta que captase la esencia, el arrojo y el desafío que cultivan su edición
original. (Encontré una muy bonita pero en su entusiasmo el traductor se desvía
vilmente del significado original.) Al final, tal vez motivado por el deseo de
afiliarme, aunque sea indirectamente, a la grandeza de la obra, decidí hacer
una traducción interpretativa propia, una adaptación con puntadas estilísticas
de Quevedo y Espronceda (también
favoritos) que manifestase, para la cultura latina, la tremenda sabiduría
conjunta con el profundo poder personal y el gran arrojo que el original
comunica a la tradición lingüística anglosajona. “¡Si. . .!”
Si…
Si puedes mantener la cabeza cuando
todos a tu alrededor
Están perdiendo la suya y no dejándote
de culpar
Si puedes confiar en ti mismo aun
cuando todos te cuestionan
Pero un margen a sus dudas sabes
otorgar
Si puedes esperar y no cansarte en la
espera,
O siendo mentido, no caer en la
mentira
O siendo odiado no al odio acceder;
Pero no parecer demasiado bueno, ni
demasiado sabio proponer.
Si puedes soñar – y no hacer de los
sueños tu señor
Si puedes pensar – y no a tus
pensamientos entregarte
Si puedes encararte con el Triunfo y
el Desastre
Y a esos dos impostores igualmente
tratar.
Si puedes soportar oír la verdad que
tú hablaste
Retorcida por canallas para con necios
engañar,
O ver las cosas a las que tu vida
dedicaste, quebradas,
Y a reconstruirlas con herramientas
desgastadas te puedes agachar.
Si puedes hacer un montón de todas tus
ganancias
Y arriesgarlo a una vuelta del azar,
Y perdiendo, volver a tus comienzos,
Y de la pérdida ni una palabra
exhalar;
Si puedes obligar tu corazón y nervio
y tendón
A cumplir su turno mucho después de
expirar
Y así aguantar aun cuando no quede más
en ti
Salvo la Voluntad que les dicte:
“¡Perseverad!”
Si puedes platicar con la plebe y
mantener la virtud
O con reyes caminar – y la humildad no
ceder
Si ni enemigos ni queridos amigos te
logran lastimar
Si todos cuentan contigo, pero sin echarte
a perder
Si puedes rellenar el inexorable
minuto
Con sesenta segundos de recorrido por
haber
Tuyo será la Tierra y todo su
contenido,
Y – lo que es más – hijo mío, ¡un
Hombre has de ser!
Traducción de “If” de Rudyard Kipling
por J. A. Overton-Guerra
SI - Rudyard
Kipling
(Traducción más
típica)
Si puedes
conservar la cabeza cuando todos a tu alrededor
pierden la suya y por ello te culpan,
si puedes confiar en ti cuando de ti todos dudan,
pero admites también sus dudas;
si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o siendo engañado, no pagas con mentiras,
o siendo odiado, no das lugar al odio,
y aún no pareces demasiado bueno, ni demasiado sabio.
Si puedes soñar - y no hacer de los sueños tu maestro,
si puedes pensar - y no hacer de las ideas tu objetivo,
si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre
y tratar de la misma manera a los dos farsantes;
si puedes soportar el oír la verdad que has dicho
retorcida por bribones que hacen trampas para tontos.
O mirar las cosas en que tu vida has puesto, rotas,
y agacharte y reconstruirlas con herramientas viejas.
Si puedes apartar todas tus victorias
y arriesgarlas en un cara o cruz,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir nada de lo que has perdido;
si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado,
y así resistir cuando no te quede nada
excepto la Voluntad que les dice: «Resistid».
Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud,
o pasear con reyes y no perder el sentido común;
si los enemigos y los amigos no pueden herirte,
si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
si puedes llenar el minuto implacable
con los sesenta segundos que lo recorren;
tuya es la Tierra y todo lo que en ella habita,
y -lo que es más-, serás Hombre, hijo.
pierden la suya y por ello te culpan,
si puedes confiar en ti cuando de ti todos dudan,
pero admites también sus dudas;
si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o siendo engañado, no pagas con mentiras,
o siendo odiado, no das lugar al odio,
y aún no pareces demasiado bueno, ni demasiado sabio.
Si puedes soñar - y no hacer de los sueños tu maestro,
si puedes pensar - y no hacer de las ideas tu objetivo,
si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre
y tratar de la misma manera a los dos farsantes;
si puedes soportar el oír la verdad que has dicho
retorcida por bribones que hacen trampas para tontos.
O mirar las cosas en que tu vida has puesto, rotas,
y agacharte y reconstruirlas con herramientas viejas.
Si puedes apartar todas tus victorias
y arriesgarlas en un cara o cruz,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir nada de lo que has perdido;
si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado,
y así resistir cuando no te quede nada
excepto la Voluntad que les dice: «Resistid».
Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud,
o pasear con reyes y no perder el sentido común;
si los enemigos y los amigos no pueden herirte,
si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
si puedes llenar el minuto implacable
con los sesenta segundos que lo recorren;
tuya es la Tierra y todo lo que en ella habita,
y -lo que es más-, serás Hombre, hijo.
Otra
versión muy bonita e interesante, pero no muy exacta, se puede localizar en:
Y aquí, el inimitable original en
inglés:
IF
. . .
IF
you can keep your head when all about you
Are
losing theirs and blaming it on you,
If
you can trust yourself when all men doubt you,
But
make allowance for their doubting too;
If
you can wait and not be tired by waiting,
Or
being lied about, don't deal in lies,
Or
being hated, don't give way to hating,
And
yet don't look too good, nor talk too wise:
If
you can dream - and not make dreams your master;
If
you can think - and not make thoughts your aim;
If
you can meet with Triumph and Disaster
And
treat those two impostors just the same;
If
you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted
by knaves to make a trap for fools,
Or
watch the things you gave your life to, broken,
And
stoop and build 'em up with worn-out tools:
If
you can make one heap of all your winnings
And
risk it on one turn of pitch-and-toss,
And
lose, and start again at your beginnings
And
never breathe a word about your loss;
If
you can force your heart and nerve and sinew
To
serve your turn long after they are gone,
And
so hold on when there is nothing in you
Except
the Will which says to them: 'Hold on!'
If
you can talk with crowds and keep your virtue,
'
Or walk with Kings - nor lose the common touch,
if
neither foes nor loving friends can hurt you,
If
all men count with you, but none too much;
If
you can fill the unforgiving minute
With
sixty seconds' worth of distance run,
Yours
is the Earth and everything that's in it,
And
- which is more - you'll be a Man, my son!
By
Rudyard Kipling
Anotaciones para el 5 de septiembre, 2009
66. Al igual que la Identidad propia es un concepto
que extiende mucho más allá de la persona, de sus experiencias, tampoco puede
la felicidad limitarse a un logro individual, egocéntrico sino egoísta. El guerrero, como arquetipo heroico-defensor
de su sociedad, vincula su propia armonía interior con el exterior de su
comunidad. De ahí el significado de nuestro Manifiesto de la Sociedad del
Dragón de MAMBA Ryu:
Es durante las grandes crisis cuando los hombres
demuestran su verdadero metal.
Muchos, demasiados, ante las primeras amenazas de
tormenta se desentienden del mundo y se escabullen como viles alimañas a la
oscuridad de sus madrigueras y escondrijos.
Otros,
los legionarios del cambio, esperan atentos al llamado de generales y profetas
que los guíen e inspiren en la misión redentora.
Y
aún otros, enfrentados con la tempestad que amenaza nuestra destrucción,
impulsados por el fuego de una gran pasión por la rectitud y el amor al
prójimo, extienden sus alas contra el vendaval y se comprometen, hasta con su
último aliento, a nuestra protección.
Éstos
han sido, y siempre serán, los dragones guardianes de nuestra sociedad.
67. El bien y el mal solo existen en la dimensión
humana. Nace en la quinta dimensión – la imaginocepción – de muestra existencia
y se manifiesta en el mundo exterior impulsado y propagado por nuestra
capacidad creativa y destructiva.
68. La esencia del mito es la batalla entre el bien
y el mal.
Anotaciones para el 6 de septiembre, 2009
69. Carta a una joven de Rumania con la que
sostengo correspondencia:
Noemi,
Voy a tratar de responder a todo lo que me escribes,
sobre todo a las preguntas fundamentales que, si te entiendo bien, se refieren
a la felicidad.
Para comenzar, opino que la felicidad es lo más
importante en la vida; pero la felicidad y el placer no son lo mismo, y eso es
clave tenerlo en mente en todo momento.
Lo importante es saber que la auténtica felicidad
está más allá de obtener las cosas o las relaciones que deseamos. Todos
nosotros amamos a nuestras familias; los samurai también, los Ninja también.
(De hecho los Ninja se desarrollaron históricamente de personas que lucharon
por proteger sus familias y por defender sus creencias religiosas.) El guerrero
siempre lucha por su comunidad, por su gente, y lo hace porque los ama
apasionadamente. Pero en la lucha no siempre hay victoria en términos de superación
a otros; la auténtica victoria, la que nunca nos pueden quitar, es la
superación personal, cuando hayamos superado nuestros deseos, nuestros temores,
y hayamos logrado un estado de paz interior que surge de saber que uno ya es
parte de todo y de todos. ¿Cómo puedo perder si soy ya parte de mi oponente?
Por otra parte, ¿si soy parte de mi oponente, como puedo ganar del todo cuando
le venzo?
Soy un hombre que siempre ha amado apasionadamente,
a mis hijos sobre todo, a mis mujeres, a mi familia, a mis alumnos, discípulos
y pacientes. También soy un hombre muy sensible que siente el dolor de todos
muy a dentro. Por eso mismo descubrí ciertas cosas con la vida, ciertas
realidades.
En la vida puedes perder todo: la salud, los hijos,
el dinero, el amor, etc. No hay nada seguro, salvo una cosa: tu identidad,
quien eres tú. Por ejemplo, yo era un padre muy dedicado a mis hijos pequeños,
Alex y Julia. Julia en particular, mí bebe, era el sol que iluminaba mis días y
las estrellas que maravillaban mis noches: verla era más importante que el aire
que respiraba. Pero su madre, y la Corte de Familia, me fueron quitando los
hijos hasta que ya ni los puedo ver. Antes vivían conmigo tres días y tres
noches a la semana, y contra la ley misma, su madre – gracias al dinero de su
padre y la corrupción y discriminación de las cortes americanas – logró mudarse
a Boston con ellos y poco a poco quitarme más y más contacto.
A las pocas semanas de llegar a Boston mi hijo Alex,
de cinco años de edad fue violado sexualmente por unos niños mayores cuando
debía haber estado vigilado por su mama. Así comenzó mi cáncer, de la furia y
del dolor que experimenté cuando me enteré. Aun así no conseguí ganar la
custodia de mis hijos.
He batallado en las cortes sin abogado, pero nada.
Las leyes no cuentan porque los jueces favorecen a la madre por ser blanca y
por ser mujer y por ser rica. Y así perdí a mis hijos y a mi salud y a mi fe en
la justicia, etc. Pero aun en mi más hondo dolor nunca perdí mi “Centro,” que
es la verdadera felicidad, cuando uno está a gusto, satisfecho, con quien es.
Luché hasta desde el hospital y desde mi cama en el hospital mismo cree el
programa “La Mente del Guerrero Iluminado” como legado a mis hijos por si no
sobrevivía.
Sólo cuando te han quitado todo por lo que vives
normalmente y después y aun eres capaz de afirmar el valor de la vida puedes
decir que sabes vivir. Solamente cuando ni las más negras circunstancias son
capaces de opacar tu luz interior puedes decir que has encontrado un autentico
“centro” y que eres un “iluminado.” Y yo ya sobrepase la prueba de fuego en ese
sentido, y aquí estoy.
Creo que tienes que pensar muy a fondo en mis
palabras si vas a entender lo que trato de enseñarte. Dime si esto es algo
nuevo para ti, o son cosas que ya sabias o que ya habías pensado.
Un gran abrazo y un beso,
Shodai

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